hola@mundogati.com    +34 613 42 19 18

La toxoplasmosis, los gatos y las mujeres embarazadas… Cómo comentábamos en el post acerca de mitos sobre gatos, este sigue siendo uno muy extendido. Incluso entre algunas profesionales de la medicina humana. Esto lleva a que año tras año, por desconocimiento y mitos falsos, se sigan abandonando gatos cuando la familia se va a aumentar por un bebé. ¡Con lo bonito que es que toda la familia crezca junta!

Así que para que no estés desinformada, vamos a hablar de este mito, ¡y lo desmontaremos!

Este mito se fundamenta en una enfermedad llamada toxoplasmosis. Se produce por un parásito (coccidio) llamado Toxocara gondii. Es verdad que el principal anfitrión de este coccidio es el gato. Se puede infectar al ingerir presas con este parásito o heces de animales infectados. También a través de la placenta si la madre estaba infectada. Esta enfermedad es zoonótica, es decir, se puede transmitir a las personas.

Pero de hecho, la infección por toxocara gondii es bastante común en personas (se estima que entre el 30 – 40% de la población mundial es seropositiva). ¿Qué significa esto? Pues que ese porcentaje de personas ha estado expuesta al virus en alguna etapa de su vida. Los síntomas del contagio en personas no inmunodeprimidas o que no están en periodo de gestación son variados. Van desde no tener ningún síntoma, o similares a los de una gripe. Cuando aparecen los síntomas, suelen ocurrir entre 1-2 semanas posteriores al contagio. 

Si estás embarazada, puedes solicitar la prueba para detectar si tienes anticuerpos de toxoplasmosis. En el caso de que salga positiva (eres seropositiva), tu embarazo y el futuro bebé no correrían ningún peligro debido a este parásito. 

El problema de no tener inmunidad frente a la toxoplasmosis e infectarte afecta sobre todo a personas inmunosuprimidas por cualquier motivo o a mujeres embarazadas. Y es que la toxoplasmosis puede derivar en abortos, malformaciones y efectos neurológicos. Sobre todo, si la infección se produce en el primer trimestre de gestación. 

Con todo esto igual dices, pues sí es peligroso vivir con gatos si me quedo embarazada. Pues sigue leyendo porque no es así. Lo primero, para que una embarazada se contagie de toxoplasmosis debido al gato, el gato debe estar contagiado. Tu gato probablemente será casero, por lo que todavía se minimiza más el contagio. Incluso si tu gato come comida cocinada o BARF, con un buen cocinado a más de 70 ºC o la congelación previa de la carne durante varios días, se elimina el riesgo de contagio.  

Pero si aun así ha existido la pequeña probabilidad de que tu gato se haya contagiado, para que tú te contagies necesitas:

Como ves, es muy improbable que puedas contraer toxoplasmosis por los gatos, y la posibilidad de que te contagies tiene que ver, sobre todo, con falta de higiene. 

toxoplasmosis, embarazo y gatos

Consejos para evitar la toxoplasmosis si estás embarazada

Como ya te habrás dado cuenta hasta ahora, para evitar el contagio de este coccidio, basta con seguir unas pautas de higiene básicas. ¡Y no solo en referencia a los gatos! Algunos consejos que te pueden servir son los siguientes:

¡Es muy fácil evitar el riesgo de contagio por toxoplasmosis! Lo que nunca se debe hacer es abandonar al gato, ¡a la familia no se le abandona!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

catsitter cuidadora de gatos a domicilio Bilbao
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.