Sí, tu también eres una Karen de los gatos. Y si eres hombre, eres un Karen macho, no hay duda 🙃 La verdad que nunca había escuchado hablar de las Karens hasta que viví en México, dónde esta figura es mucho más famosa, e incluso en el vete te pueden llamar Karen 😆 La historia de Karen y Scarlett es una de esas historias tiernas que llegan al corazón, y por eso se hizo tan popular.
Pero, ¿quién fue la primera Karen de los gatos?
La historia comienza durante un incendio en Nueva York en 1996. Los bomberos que acudieron al incendio se dieron cuenta de que había una gata que entraba y salía de las llamas para salvar a sus cinco bebés.
Cada vez que la gata conseguía sacar a uno de sus gatitos sus lesiones empeoraban. Cuando los 5 estaban a salvo fuera del incendio, la gata tenía muchas quemaduras, y la pobre cayó inconsciente.
Los bomberos llevaron a la gata y a sus crías donde pudieran recibir todos los cuidados veterinarios que necesitaban, ya que las lesiones eran bastante graves. Uno de los peques no pudo sobrevivir, pero los demás se fueron recuperando y consiguiendo familias de adopción.
La gata mamá fue la que se llevó la peor parte, y estuvo hospitalizada durante 3 meses para recuperarse, con varias lesiones que le acompañarían toda la vida.
Durante este tiempo la prensa se hizo eco de la historia de esta gata, y en la asociación recibieron numerosas cartas para adoptarla. Al final, fue la carta de Karen Wellen la que les conmovió mucho, y Scarlett, que así llamaron a la gata, se fue en adopción con ella. Debido a las secuelas por el incendio, Scarlett necesitaría cuidados especiales de por vida, y Karen se comprometió al 100% en brindarle amor y todos los cuidados que necesitara.
Scarlett y Karen vivieron juntas por 12 años. Aunque en aquella época no había redes sociales como ahora, la historia se hizo completamente viral, ya que tuvo repercusión a nivel mundial en la prensa.
Después del fallecimiento de Scarlett, se creó el «Scarlett Award for Animal Heroism«, un premio que se concede a aquellos animales (también humanos), que han realizado actos heroicos para salvar a los animales.

Pero no podemos olvidarnos que a diario, en todas las partes del mundo, ocurren historias semejantes, donde personas anónimas ponen su alma, tiempo y dinero para ayudar a los gatos. Rescatistas, alimentadoras, cuidadoras, casas de acogida, refugios, vetes que colaboran en el CER, y un largo etcétera… Gracias a todas estas personas se salvan muchas vidas, no lo olvidemos nunca.
La Karen de los gatos somos todas. ¿Y a ti te gustaría ser la mejor versión de Karen para tus peques? ¡No te pierdas ninguno de los artículos del blog para aprender más y más!