El estrés en gatos es ese palabro que las personas que nos dedicamos al mundo felino tenemos en la boca día sí, día también. Seguramente hayas escuchado que el estrés es malo, que puede causarles enfermedades físicas a los gatos (cómo la cistitis por ejemplo) y que es necesario mantenerlo a raya.
Hasta aquí nada falso ni controversial, ¿pero realmente sabemos lo que es el estrés en gatos? Vamos a hablar de nuestros pequeños felinos, pero realmente, si tú que estás leyendo esto sufres de estrés, estoy segura que el artículo te va a ser súper útil. ¡Así que vamos a hablar de forma clara de una vez acerca del estrés en gatos!
¿Qué es realmente el estrés?
El estrés es el mecanismo que tienen los organismos para cambiar o adaptarse a determinadas situaciones. La OMS define el estrés cómo: «el conjunto de reacciones fisiológicas que prepara al organismo para la acción».
Cada individuo vivimos el estrés de diferentes maneras. Las respuestas que se originan para hacer frente a este estrés dependen de varios factores.
Por un lado tenemos el entorno, el ambiente, el lugar que habita ese individuo en particular y las relaciones que se tienen con ese entorno. Por otro lado tenemos la propia personalidad del individuo, en este caso del gato. En la personalidad del gato también influyen varios factores, entre ellos, la propia genética, la edad del destete, la socialización desde cachorros, etc.
Pero el estrés no siempre es negativo: hablemos del euestrés y el distrés
La palabra «euestrés» hace referencia al estrés «bueno«, a ese nivel de estrés que tenemos todos los seres vivos para adaptarnos al entorno. Este euestrés produce un equilibrio interno (homeostasis), y favorece al organismo en el sistema inmunitario, y en los estados psicológicos y emocionales.
Por otro lado, está el distrés, que cómo habrás podido adivinar, hace referencia al estrés «malo«. Esto ocurre cuando los niveles de estrés son tan altos que rompen ese equilibrio del organismo. Y es en este dónde comienzan los problemas relacionados con el estrés.
¿Cómo se manifiesta el estrés en gatos?
Los mecanismos que tienen nuestros compis felinos para manifestar estos niveles de estrés que han roto el equilibrio son muchos, desde los más sutiles, hasta algunos muy evidentes. Para visualizar de forma más clara estas manifestaciones, se suelen separar los efectos del estrés en gatos en 2 bloques: a nivel emocional y conductual, y a nivel físico.
Manifestación del estrés en gatos a nivel emocional y conductual
- Eliminaciones fuera del arenero
- Marcaje con orina
- Marcaje excesivo con las uñas
- Vocalizaciones excesivas
- Acicalamiento excesivo
- Estereotipias
- Problemas como la pica
- Otros problemas relacionados con la comida
- Ansiedad generalizadad
- Agresividad

Manifestación del estrés en gatos a nivel físico
- Cistitis
- Asma
- Hiperestesia
- Alopecia
- Enfermedades autoinmunes
- Trastornos gastrointestinales
No nos olvidemos de las feromonas
Los gatos segregan diferentes tipos de feromonas por su cuerpo, y entre ellas se encuentran unas feromonas concretas que están asociadas al estrés y que se llaman «feromonas de alarma». Estas feromonas están sobre todo en las almohadillas, y aunque en menor cantidad, también las segregan en los sacos anales, heces y orina.
¿Por qué es tan importante tenerlo en cuenta? Si tu gato vive con estrés, va a segregar esas feromonas que se van a quedar impregnadas por toda la casa. Por lo tanto, para el michi, cualquier situación es una situación de alarma, ya que lo percibe por las feromonas (a través del órgano de Jacobson u órgano vomeronasal).
Además, esto es de vital importancia en casas multigato, por ejemplo. Imagínate que tus gatos no tienen ningún signo de estrés, pero que uno de ellos ha tenido que acudir al centro veterinario a una revisión. Este hecho puntual, al gato que ha tenido que salir, le genera estrés. Por lo tanto, va a segregar feromonas de alarma en el transportín. Si cuando llegamos de regreso a casa hacemos bien «las presentaciones» para que no haya conflictos entre ellos, pero no limpiamos el transportín, esto les va a estar indicando una situación de alarma. Y ahí también pueden comenzar los problemas relacionados con este hecho.
Entonces, ¿cómo podemos evitar el estrés en gatos?
Ante todo, tienes que tener en cuenta que no hay fórmulas mágicas, y que a cada michi le va a afectar cada situación de forma diferente. Por eso, siempre es importante individualizar cada caso particular, tanto del gato, cómo de la familia, el vínculo, entorno, etc.
Teniendo esto claro debemos saber que ante cualquier cambio que observemos en nuestro michi, es importante realizarle una revisión veterinaria. Ya hemos visto que el estrés en gatos puede causar problemas orgánicos. Por eso es importante conocer de lenguaje y comunicación felina, y saber exactamente cuál es su comportamiento habitual y cuáles son sus rutinas.
Conociendo esto, podemos llegar a identificar cuál (o cuáles) han sido los factores que le han llevado a esa situación, y cambiarlos. Es cierto que hay una cantidad de factores que no están en nuestra mano (obras en la calle, ambulancias que pasan a menudo, etc). Pero si tenemos identificados estos factores, será más fácil atenuar sus efectos en nuestros gatos.
En estos casos (y en todos realmente), el buen enriquecimiento ambiental es fundamental. Esto es, y de forma muy resumida, tener en casa todos los elementos que les permitan a los gatos ser gatos. La estimulación de todos sus sentidos es muy importante.
Y por supuesto, la relación y el vínculo que tenemos con nuestros pequeños felinos también es de vital importancia. A los gatos no se les castiga, no se les riñe, no se les grita. Aprendamos a convivir como iguales.
En el servicio de catsitting profesional, el estrés en gatos es un tema que siempre tengo muy presente y en consecuencia, siempre tomo medidas para prevenirlo y que vuestros txikis estén tranquilos, felices y seguros.
¡Y ahora es tu turno! ¿Conocías todos estos datos sobre el estrés en gatos? ¿Qué es lo que más te ha sorprendido? ¡Te leo en comentarios! :)





