hola@mundogati.com    +34 613 42 19 18

Volar con gatos, o viajar con gatos en avión puede suponer una un gran estrés para nuestros compis felinos. Personalmente, y de forma general, solo recomendaría volar con gatos cuando no hay otra opción, como por ejemplo, en mudanzas de país y similares, porque los gatos son familia y a la familia no se abandona. Pero para unas vacaciones, lo ideal sería valorar otras opciones, como contratar una catsitter profesional y que los michis se queden tranquilos en su hogar. 

Para contextualizar un poco este artículo, te quiero contar que personalmente he viajado con gatos en avión. Yuri, Kiwi y Jade son mexicanas, de Oaxaca para ser más concretamente. Las adopté cuando yo vivía allí, y cuando regresé a Bilbao por circunstancias personales, ellas obviamente se vinieron conmigo. No fue nada sencillo. Nuestro trayecto fue Oaxaca – Ciudad de México – Madrid – Bilbao. Como te puedes imaginar, muchas horas y mucho estrés. Pero gracias a mi formación y a todo lo que aprendí, ellas pudieron pasar esta aventura con el menor estrés posible. ¡Y es lo que te quiero contar!

No voy a hablar del tema de las aerolíneas (cada una tiene sus propios requisitos), ni de la burocracia para salir y entrar de cada país (esto también, cada país, sus normas). Lo que te quiero contar es los pasos que seguimos y los tips que utilizamos para minimizar el estrés. ¡Vamos a ello!

volar con gatos etología felina
Yuri descansando en el airbnb de CDMX

Los transportines, siempre al alcance

Antes de empezar a organizar el viaje como tal, es imprescindible que los gatos estén acostumbrados a los transportines (esto es aplicable siempre, pero más si hablamos de volar con gatos). Para los michis, los transportines tienen que ser un mueble más de su casa, tienen que entrar y salir de forma voluntaria e incluso quedarse durmiendo dentro de ellos. Si no tienes los transportines a la vista y estás planeando un viaje, es momento de sacarlos ya con varias semanas (meses) de antelación.

Jade y Kiwi acostumbrándose al transportín
Jade y Kiwi acostumbrándose al transportín cerrado

Si tus gatos no están acostumbrados al transportín, primero mantenlo sin tapa de arriba y vete poniendo chuches o su comida favorita cerca, hasta ponerla dentro y que se queden. Luego haz la misma operación con la tapa puesta pero sin puerta. Cuando lo hayas conseguido, nuevamente lo mismo pero con puerta, sin cerrar. Esto es un proceso de varios días o semanas, no te apresures.

Cuando hayas conseguido poner la puerta y que se queden tranquilamente ahí, puedes comenzar a cerrar la puerta por unos pocos segundos o minutos. Cuando veas que están cómodos, puedes alzar el transportín y llevarlo durante varios minutos por casa, para que empiecen a acostumbrarse al movimiento. Las primeras veces serán dos segundos, luego poco a poco irás incrementando el tiempo, no tengas prisa por ir rápido, los gatos vas a marcarte los tiempos.

Cómo regla general, te cuento que a nivel etológico se suele recomendar que cada gato tenga su propio transportín. Esto es porque volar con gatos es una situación muy estresante, y aunque se lleven bien, no sabemos hasta que punto no va a haber conflictos entre ellos. En nuestro caso, después de valorarlo bastante, tomé la decisión que era mejor, por el contexto en sí, que Jade y Kiwi viajaran juntas y Yuri en otro transportín. Fue la mejor decisión, pero esto es un punto a valorar y tratar individualmente.

¡Qué empiece el movimiento!

Una vez que tus michis se sienten cómodos en el transportín cerrado, es momento de salir a la calle. La calle y el transporte público (como lo es el aeropuerto y el avión), son lugares con mucha gente, muchos olores, mucho ruido, en el que no se van a sentir cómodos. Por eso, para que tengan algo de su hogar, mete dentro una manta con su olor o su peluche favorito. Te puedes ayudar también con feliway (a nosotras nos vino muy bien) o utilizar flores de Bach (en este caso, el rescue remedy). ¡Ojo! Esto te puede servir como un apoyo, pero no son remedios mágicos. Es imprescindible trabajar la habituación, tal y como estamos contando.

Así que en este caso también lo haremos todo de forma muy paulatina. La primera vez que salgamos a la calle, lo haremos hasta la esquina de y volver. Luego un poquito más. Cuando los veamos tranquilos, podemos coger el coche o el taxi. Nosotras también montamos en autobús, ya que era lo más parecido a un avión que podíamos experimentar. El primer día 5 minutos. Luego 8, y así muy poco a poco. En nuestro caso no era diario, pero conseguimos hacer una hora en autobús de forma tranquila. Es importante también que mantengas el transportín tapado para que no le lleguen todos los estímulos que hay en la calle. 

Otros aspectos importantes a la hora de viajar con gatos en avión

Por aquí te dejo una lista de otras cosas que también hicimos para que el volar con gatos fuera lo menos estresante posible:

Otro aspecto a tener en cuenta es el uso del arnés. Aunque no es obligatorio (y así por regla general, no estoy muy de acuerdo en su uso), es interesante que los gatos se acostumbren a tener un arnés puesto. ¿Y por qué digo esto? Porque si vuestros gatos viajan en cabina, os van a obligar a sacarlos del transportín en los controles de seguridad. Y no será el primer gato que ante esta situación tan estresante, salga corriendo por el miedo en mitad del aeropuerto. Así que el arnés te brinda la seguridad de que no va a poder escaparse.

La forma de acostumbrar a un gato al arnés es la misma que con el el transportín. Muy poco a poco y dejando que el gato marque sus tiempos. 

Yuri con arnés gato que viaja en avión
Yuri enfadada aprendiendo a estar con arnés

Seguramente alguna persona estará preguntándose el tema de medicar a los gatos para viajar en avión. Esto es un tema que debéis hablar personalmente con vuestro vete de confianza. Eso sí, nunca les deis acepromacina, les deja inmóviles pero perciben todo. En nuestro caso, al ser un viaje tan largo, nuestro veterinario nos recomendó no medicarlas, ya que no había nada que aguante tanto tiempo y que se iba a pasar el efecto a mitad del viaje y se iban a poner más nerviosas (en el trayecto CDMX – Madrid – Bilbao), estuvieron 18 horas en el transportín, más lo del día anterior de Oaxaca a CDMX. 

Y ahora, antes de acabar, un pequeño disclaimerEsto no es una guía a seguir paso a paso. Cada gato es un mundo, y todos los procesos que viven necesitan individualizarse. Esto es solamente un artículo sobre nuestra experiencia personal que puede serte útil para tener una idea sobre como gestionar el tema de viajar con gatos en avión. Y en el caso que lo consideres, contratar a una profesional que te acompañe en el procesa

¡Cuéntame! ¿Tú has tenido que volar con gatos? ¿Algún otro tip o consejo que te haya servido? ¡Te leo! 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

catsitter cuidadora de gatos a domicilio Bilbao
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.